jueves, noviembre 19, 2009

El supuesto juego de suma cero del socialismo.

Creo que no tengo nada que agregar.

lunes, noviembre 16, 2009

Otra vez la confusión.

Sale publicado en el Listín Diario que Singapur es un país rico porque sus habitantes tienen mucha educación.
Es una confusión bastante grande y extendida creer que los países prosperan porque sus habitantes gozan de mucha educación. Cuando la verdad es todo lo contrario, los países cuyos habitantes gozan de mucha educación la tienen porque el país ha prosperado antes.

La razón por la que Singapur se ha enriquecido hasta el punto de ser uno de los países más ricos del mundo es porque Singapur es uno de los países con mayor libertad económica. Dicho de otra manera: Singapur es uno de los países más capitalistas del mundo.

La libertad económica lleva las riquezas a un país y éstas traen la educación y todo lo demas. Pero decir que la educación es la clave para que un país mejore es como decir que invirtiendo en televisores LCD se llega al desarrollo.

Cuba tiene uno de los sistemas educativos más avanzados de América Latina pero está en el abismo en cuanto riqueza económica. Piénselo.

PD: Cuba es un mal ejemplo. En Cuba no hay educación, lo que hay en Cuba se llama adoctrinamiento :)...Pero bueno, la idea es esa.

jueves, noviembre 12, 2009

A 20 años de la caida del Muro.

Vale la pena leer el artículo de Fernando Díaz Villanueva publicado en Libertad Digital.

Copio y pego sin piedad ni compasión, y como siempre, sin ningún tipo de autorización.

1989: Goodbye, Lenin!!

Por Fernando Díaz Villanueva

Fidel Castro.
El 3 de febrero de 1989 Fidel Castro se quedó solo como el último de los grandes dictadores de Hispanoamérica. Ese día, un general paraguayo llamado Andrés Rodríguez Pedotti le dio, de madrugada y con mucha alevosía, un golpe de estado a Alfredo Stroessner, que también era general y llevaba mandando 35 años en solitario.
Rodríguez hizo lo contrario de lo que se pensaba de él: convocó elecciones, que fueron libres y limpias, y gobernó cuatro años más, hasta que un inoportuno cáncer de hígado se lo llevó por delante.

El derrocamiento del incombustible Stroessner marcó el fin de una época en Paraguay y, sin pretenderlo, el comienzo de otra en todo el mundo: 1989 fue el año de la primavera de las naciones, el peor del siglo, con mucha diferencia, para los tiranos. Pero eso, en febrero, aún no se sabía, y todo eran predicciones, las más de las veces erradas.

Entonces, como quien no quiere la cosa, la Historia se aceleró. Polonia, el país más castigado del siglo XX, levantó la bandera de la libertad. Lo hizo por medio de un hombre rechoncho con bigote de domador de leones que trabajaba en un astillero de Danzig. Se llamaba Lech Walesa y era el líder de Solidaridad, el único sindicato libre de todo el este de Europa.

El Gobierno polaco, cercado por la ruina económica y con la popularidad por los suelos, legalizó Solidaridad y le permitió presentarse a las elecciones. Eso pasó el día 5 de abril, que cayó en miércoles. Dos días después, el viernes por la tarde, el Parlamento fue disuelto y se creó de la nada una segunda cámara, el Senado, y el cargo de presidente de la República. Polonia no tenía de eso ya, que desde la implantación de la República Popular el que mandaba en el país era el primer secretario del Partido Comunista, que es lo que habían sido Gomulka o Jaruzelski.

Las elecciones se celebraron en junio... y Solidaridad arrasó: en el Senado cosechó el 99% de los votos. El cambio era inevitable, y la Polonia comunista pasó a los libros de Historia. Pero la transición no la dirigió Walesa, que, a fin de cuentas, no dejaba de ser un simple sindicalista, sino Tadeusz Mazowiecki, un periodista católico que supo gobernar la desvencijada nave polaca hasta la democracia. Para evitar dramones y venganzas, Jaruzelski, que estaba ya sesentón, fue nombrado presidente.

El ejemplo polaco alimentó los sueños de los europeos orientales todavía sometidos a sus respectivos déspotas y, ya en menor medida, al yugo de Moscú. Pero no sólo a ellos. El mismo día en que se celebraban elecciones en Polonia, las calles de Pekín bullían. Protestaban contra el Gobierno y pedían no ya democracia, sino reformas en el ruinoso y carcelario comunismo que les había tocado sufrir. No hubo muchas cortesías: Li Peng sacó dos divisiones acorazadas a la calle y reprimió a modo a los manifestantes.

Sigamos en Pekín. El 5 de junio un fotógrafo de AP tomó desde un hotel una de las fotos más conmovedoras de la historia: exponiendo su propio y frágil cuerpo, un joven se plantaba ante una columna de carros de combate. La imagen dio la vuelta al mundo y se convirtió en símbolo gráfico de la indefensión del individuo frente al Estado. Del joven nunca más se supo; de ahí que, desde entonces, sea conocido –él y la fotografía– como "El rebelde desconocido".

La libertad no pudo ser en China. No así en Europa, que pisó a fondo para desmantelar el Telón de Acero y recuperar 40 años tirados a la basura. En agosto Hungría abrió su frontera con Austria: la cizalla se llevó por delante la última alambrada que separaba dos países tan unidos en el pasado y tan separados, por el destino y la Unión Soviética, durante cuatro décadas. El verano del 89 fue el de los Lada, los Trabant y los Dacia abarrotados dando brincos por las penosas carreteras del este rumbo a Hungría. Los alemanes orientales, los checoslovacos y los rumanos se apresuraron a colarse por aquel agujero que conducía a la libertad y a la prosperidad que les había hurtado el comunismo desalmado y criminal. En octubre, Hungría dejó de ser una República Popular y pasó formalmente a ser una República a secas, que es lo normal y lo que nunca debió dejar de ser.

Para el otoño, el comunismo europeo estaba tirado sobre la arena, echando sangre a borbotones. Sólo faltaba el descabello.

A lo largo de los meses de septiembre y octubre se puso de moda entre la disidencia de la República Democrática Alemana celebrar manifestaciones multitudinarias contra el régimen. Como eran alemanes y, por lo tanto, gente organizada y metódica, las manifestaciones tenían lugar los lunes por la tarde. Las llamaron, en un alarde de originalidad típicamente germano, Montagsdemonstration: manifestaciones de los lunes... Y lunes a lunes fueron debilitando al Gobierno de Erich Honecker, que, ajeno al mundo, preparaba por esas fechas con gran pompa el 40 aniversario de la RDA.

Un fragmento del Muro de Berlín.Esto, y la fuga constante de súbditos por la frontera de Hungría, obligó a las mentes pensantes del Partido, el único y todopoderoso SED, a tomar medidas. El 9 de noviembre al atardecer, un somnoliento portavoz gubernamental anunció que iban a entrar en vigor nuevas normas para viajar al extranjero. Entonces, un periodista preguntó que cuándo iba a ser eso, a lo que el somnoliento portavoz, un tal Schabowski, respondió, sin haberse mirado los papeles: "Sofort, unverzüglich" (ya, inmediatamente).

Una riada de berlineses se precipitó sobre los pasos fronterizos, cuyos guardias, los temidos Vopos, no daban crédito a lo que veían.

Esa noche, la metáfora en hormigón del disparate soviético se vino abajo. En sólo unas horas los alemanes volvían a reencontrarse, se terminaba la Guerra Fría y descendía a los infiernos la nefasta ideología que construyó ese muro para mejor esclavizar al ser humano.

A los pocos días del milagro berlinés, Checoslovaquia retomó lo que había dejado pendiente en la primavera de 1968. Fue la Revolución de Terciopelo, así llamada por lo suave y pacífica que fue: en apenas 15 días, y sin un mal rasguño en la carrocería, los checoslovacos pasaron de la dictadura a la democracia. El 29 de diciembre se cerró el ciclo con la elección de Václav Havel como presidente del país.

Muy diferentes fueron las cosas en Rumanía, donde gobernaba con mano de hierro uno de los dictadores más inmorales de todo el bloque del Este: Nicolae Ceaucescu, bautizado por la propaganda oficial como El Genio de los Cárpatos.

En diciembre, 40 años de represión y crímenes saltaron como la tapa de una olla exprés en plena ebullición. La ciudad de Timisoara se levantó durante cinco días, el tirano convocó una manifestación en la capital para recabar apoyo del pueblo, el pueblo le abucheó... Ordenó entonces disparar sobre los que protestaban, pero el Ejército, pilar de su poder despótico, le dio la espalda y se unió a los manifestantes, que tomaron las calles de Bucarest al grito de "Noi suntem poporul, jos cu dictatorul!" (¡Nosotros somos el pueblo, abajo el dictador!).

El día de Navidad, el Conducator Ceaucescu y su esposa Elena fueron juzgados y ejecutados sumariamente en una casucha de Targoviste. Los soldados del pelotón de fusilamiento ni siquiera esperaron a que les vendasen los ojos: según salieron por la puerta, dispararon a discreción sobre la pareja, como si se hubiese adueñado de ellos la rabia y la frustración acumuladas por todo un país durante tantos y tan largos años.

domingo, noviembre 08, 2009

¿USA socialdemócrata?

Así que Estados Unidos está a punto de convertirse en un país socialdemócrata. Esto es, en un decrépito país al estilo europeo. Ya tenía unos cuantos años convirtiéndose poco a poco pero están a punto de dar un salto enorme en esa dirección.

Que triste.

lunes, noviembre 02, 2009

¿Que las mujeres ganan menos?

Aquí va la típica noticia con su respectivo estudio de que "Las mujeres ganan menos dinero a pesar de que estudian más". De alguna manera estos "estudios" logran exacerbar los ánimos de más de uno.

El problema es que estos "estudios" son hechos de manera un tanto disparatosa y esa es la parte que no se vé:
Toman todo el parque laboral (algunos lo seccionan por edades) y llegan a la conclusión de que el nivel salarial de los hombres es mayor al de las mujeres.

Pero el estudio no muestra lo obvio: Hay empleos o carreras que son más productivos que otros. Por ejemplo, por simple oferta y demanda un mercadólogo gana menos que un ingeniero de sistemas y un maestro de escuela generalmente tiene un menor salario que un ingeniero civil y así podemos encontrar cientos de ejemplos. No es que unas carreras son más importantes que otras es que, en el contexto económico actual (que puede variar en cualquier momento pero que de momento no ha cambiado) hay unas actividades más productivas que otras y que como resultado trae como consecuencia que generalmente quienes se dedican a esas actividades percibirán un mayor salario.

Y vaya usted a saber por qué, pero las mujeres eligen en una avasallante mayoría esas carreras que de momento no son tan productivas como las que eligen los hombres.

Naturalmente que esa no es toda la historia. También están las mujeres que prefieren trabajos menos remunerados para poder conciliarlo con su vida familiar. Es evidente que las mujeres (especialmente su tienen hijos) no están tan dispuestas a aceptar (al menos no tanto como los hombres) empleos que exijan muchos viajes al exterior y al interior del país.

Pero claro, de lo que se trata en esos estudios es de poner al empresario como todo un machista que prefiere pagarle más a un ejecutivo incompetente antes de contratar a toda una ejecutivo capacitada. Que raro, porque también dicen que lo único que le importa a los empresarios es el dinero, entonces, ¿En qué quedamos? ¿Les importa solo el dinero o son unos machistas?

Y ahora, la experiencia personal: yo estudié una carrera que de momento puede decirse que es altamente productiva. No me parece que las mujeres que estudiaron conmigo les esté yendo peor y de hecho creo que las mujeres les ha ido, en general, mejor que a los hombres. Pero claro, yo puedo decir que eso es porque son mujeres porque ¿Quién no quisiera tener a una mujer sexy en la oficina en vez de a un hombre peludo y barrigón por capaz que este sea?

¿Estoy siendo razonable con esta última pregunta? Claro que no, estoy siendo un imbécil, de la misma manera que esos estudios lo creen solo los imbéciles.

Y no, no me parece que hacer estudios y llegar a una conclusión (aunque sea sesgada) sea algo malo. Lo que me parece mal es que luego esos estudios sirven para dar coñazo político y en un abrir y cerrar de ojos tenemos una ley que pide que el 50% de los empleados y ejecutivos tienen que ser mujer.....Como si las mujeres necesitaran de esas leyes para poder sobresalir.

martes, octubre 27, 2009

De por qué esta no es mi Constitución.

Los artículo o los temas más controversiales de esta nueva Constitución me importan un carajo. Estos temas de las playas, el aborto o de si un ciudadano puede o no hacer recursos de inconstitucionalidad es algo que no tengo reparos en admitir que no me importa. No critico al que se preocupe ya que cada quien puede preocuparse de lo que quiera.

El asunto es que esta Constitución no protege al individuo frente al Estado (frente al político más bien). Me explico:

La Constitución no pone un límite de impuestos que puede imponer.

La Constitución no pone un límite para el que el Estado se pueda endeudar. De hecho, tampoco los puede imponer porque si lo impone y es un límite serio, ya de partida el Estado estuviera sobregirado. Para nadie debe ser un secreto que el actual endeudamiento es escandaloso y tarde o temprano los jóvenes pagaremos las consecuencias. Estamos asistiendo a la argentinización de R.D. que inevitablemente lleva a la venezolanización.

La Constitución no pone un límite a la inflación que el Gobierno puede crear. El Gobierno puede imprimir billetes tanto como quiera y lo único que podemos hacer es confiar en la responsabilidad del político de turno. Yo no sé ustedes, pero yo en un político no confío aunque se trate de mi hermano y es que los incentivos que tiene un político para actuar son muy diferentes a los incentivos que tendría una persona normal aun si los objetivos fueran los mismos: estar mejor que antes.

Los empresarios son los únicos que más o menos se han quejado al respecto pero es que el gran empresariado no tiene que preocuparse demasiado de esto. El empresario evade estas circunstancias mediante el aumento de precios o la evasión de impuestos y el que termina sufriendo es el "pueblo" (cualquier cosa que eso sea). El empresariado se quejó porque entiende las consecuencias y el "pueblo" al no entender nada de lo que está pasando solo le queda quejarse de que no puede entrar a una playa. Luego le queda ver cómo sus ahorros valen menos y tiene que trabajar más para producir lo mismo.

Tampoco protege la propiedad privada. Porque si bien la Constitución garantiza la propiedad privada también garantiza que el Estado pueda quitarla con solo decretar que tu propiedad sea de "Utilidad Pública". Todo el mundo está de acuerdo en que el Estado quite propiedades para hacer carreteras siempre y cuando no sea la propiedad de uno. Esta hipocresía del "pueblo", "pueblo" de ideas socialistas siempre y cuando se trate del otro es paradigmático.

Esta es la razón por la cual esta no es mi constitución.

PD: Por cierto, ninguna otra constitución es mi constitución. Así que tampoco defiendo la vigente.

domingo, octubre 25, 2009

A esto le llamo yo respetar la opinión de los demás.

Vía Jorge Valín